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Chromebook, un acercamiento y análisis para su uso en educación.

¿Qué es un Chromebook?

Se considera un Chromebook a todo aquel ordenador -normalmente en formato portátil, convertible 2 en 1 o tableta- que tiene incorporado el sistema operativo Chrome OS de Google. Debe cumplir unos requisitos de hardware concretos para poder integrar el sistema operativo de Google. Están orientados a a la portabilidad y agilidad de manejo, además de por autonomía, peso y diseño. Suelen ser dispositivos robustos, con un peso de bajo a moderado. Su batería debe dar para una jornada de trabajo, por ello, están pensados para una duración de entre 8 y 10 horas aproximadamente. La RAM, aunque no se requiere una gran cantidad, debe ser rápida. En el almacenamiento interno prima la velocidad, montando discos duros SSD o memorias integradas eMMC, ya que su filosofía es trabajar directamente en la nube. Su diseño se enfoca hacia la durabilidad y aguante, frente a la elegancia y estilismo. De hecho, van orientados este tipo de dispositivos a entornos educativos y empresariales

Desde 2018 muchos fabricantes han ampliado su gama de dispositivos portátiles, sobretodo de gama media y alta, dentro de la categoría de los Chromebooks. Esto hace unos años era impensable. Suelen ser portátiles, normalmente convertibles 2 en 1, de gran valor añadido, bien diseñados, con componentes de alta calidad y tecnológicamente avanzados. Se ha abierto un nuevo nicho de mercado, sobre todo en el sector empresarial, debido a su poco mantenimiento y facilidad de manejo.

¿Cómo es su sistema operativo (Chrome OS)?

Hablando del Chrome OS (hay una versión de código abierto denominado Chromium OS), está basado en GNU/Linux y el uso intensivo del navegador Chrome. Busca ser un sistema liviano con carga rápida. Se trata de un sistema de 64 bits, no habiendo existido nunca una versión de 32 bits. Indicamos que no requiere gran cantidad de RAM, con tener entre 2 y 4 GB funciona perfectamente el sistema. Tampoco necesita gran espacio de almacenamiento interno (siempre partiendo de un mínimo de 16 GB). Se busca inmediatez y agilidad en el mismo, por ello el almacenamiento será siempre en soporte sólido. 

En otro(s) artículo(s) intentaremos analizar más en detalle tanto Chrome OS, como sus alternativas basadas en Chromium OS.

Desde la versión 69 de Chrome OS, es posible ejecutar aplicaciones nativas Linux -de escritorio-, así como instalar apps de Android desde Google Play Store. Además, desde su nacimiento, se pueden instalar programas de la Chrome Web Store, la tienda nativa de aplicaciones de Chrome OS. Advertimos y vamos observando cómo se van incrementando las prestaciones integradas en el sistema operativo, de forma progresiva y constante.

Google ha diseñado Chrome OS para que sea fácil de usar, con poco o nulo esfuerzo en la curva de aprendizaje, añadimos también que sus actualizaciones son automáticas. Tiene una gran fortaleza frente a los virus. Es bueno recalcar que nos libera de una constante revisión de configuraciones y ajustes, de esta forma nos permite centrarnos en utilizar la máquina para trabajar.

Casi todo lo relacionado con un Chromebook gira en torno a la cuenta de Google -en nuestro caso educativa-, nos hace falta para iniciar sesión en la Chromebook. La cuenta se utiliza para sincronizar la configuración entre Chromebooks (y también Chrome en otros sistemas operativos), conectarlo a Google Drive (donde probablemente querremos almacenar muchos de los documentos) e iniciar sesión automáticamente en otro servicio de G Suite for Education. Hay un modo de invitado disponible, pero está diseñado para permitir a amigos, compañeros y familiares un fácil acceso a su Chromebook, no para uso diario. Siendo educativa la cuenta, puede ser gestionada en el panel de administración de G Suite. Igualmente si el dispositivo está licenciado -también dentro del panel administrativo- podemos realizar configuración por defecto al dispositivo, restricciones de usuario y así un largo etcétera. 

Características de hardware

¿Sólo existen Chromebooks como dispositivos con Chrome OS?

No, todos los dispositivos con Chrome OS no son Chromebooks. Estos son los más extendidos, su característica principal es que vienen en un formato estándar con tipología portátil (el famoso diseño modo libro), pero hay otros tipos de dispositivos Chrome OS en el mercado. Hay Chromeboxes que son pequeños ordenadores de sobremesa, Chromebases que son con diseño todo en uno para escritorio (tipo iMAC), Chromebits que son minúsculos ordenadores con forma de “stick, portátiles convertibles 2 en 1 que cuentan con un sistema de bisagras que le permiten girar la pantalla y usar la Chromebook como una tableta, y más recientemente Chromebooks con pantallas desmontables, desanclándose del teclado, y Tabletas Chromebook.

Una vez decididos en adquirir uno de estos dispositivos -o varios, en el caso de los centros educativos- nos damos cuenta de la existencia de un gran número de modelos, y que muchos son muy similares. Debido a que los Chromebooks deben cumplir con un conjunto de especificaciones que Google hace para los fabricantes, a menudo hay similitudes en las especificaciones de los modelos de diferentes fabricantes. Si bien pueden parecer iguales en la superficie, encontrará que hay diferencias sutiles que hacen que cada Chromebook sea única. Esto es lo que debe buscar al elegir su Chromebook perfecta.

Elementos técnicos que debemos tener en cuenta a la hora de elegir nuestro futuro Chromebook:

Tamaños de pantalla

Los Chromebook están disponibles en una variedad de tamaños de pantalla, los tenemos con tamaños de diagonal desde las 10.1 pulgadas a 15.6 pulgadas. Los tamaños más asentados y extendidos son 11.6 “, 13.3” y 15.6 “ respectivamente. Una característica común e impuesta por Google es la relación de aspecto de pantalla ancha de 16: 9 (como un televisor HD), con unas resoluciones que van de 1366×768 a 1920×1080. 

De la norma general se salen algunos dispositivos, el ASUS Chromebook Flip que tiene una pantalla de 10.1 “, con una relación de aspecto de 16:10 y una resolución de 1280×800. También tenemos el Pixelbook de Google y el Chromebook Pro de Samsung que tienen un tamaño de pantalla único de 12.3 “, con una relación de aspecto de 3:2 y una resolución más alta con respecto a otros Chromebooks, alcanzado los 2400×1600.

¿Qué tamaño de pantalla elegir?

Los usuarios que priman la movilidad ante que otros aspectos, deben considerar los diseños tipo Chromebook (propiamente dicho), convertibles y diseño tipo tableta. La pantalla no debería superar las 11.6 ”, así que se aconsejan todos aquellos modelos que no superen ese tamaño de pantalla. Por otro lado, los que buscan un punto intermedio entre movilidad y superficie de escritorio, para un trabajo más cómodo e intensivo, deberían estudiar adquirir un modelo de Chromebook de entre las 12,3” y 13.3 ”. Si lo que importa es una gran zona de trabajo, habrá que optar por dimensiones de pantallas mayores, en este caso habría que elegir entre los modelos con pantallas de 15.6” y altas resoluciones. La nitidez de pantalla y grandes resoluciones encarecerán el producto. Las mejores opciones para estos últimos usuarios, habrá que buscarlas entre los Pixelbooks o los Samsung Chromebooks Pro o Plus.

¿Y qué resolución de la pantalla?

Ya hemos dado algunas pinceladas en el párrafo anterior, pero centrémonos en esta característica. La resolución de pantalla se define como el número de píxeles, ordenados en una matriz, que podemos encontrar en un monitor. Las resoluciones de pantalla más estandarizadas dentro de los diferentes Chromebooks en el mercado son 1366×768 (720p, half-HD) y 1920×1080 (1080p, full-HD). Para pantallas más pequeñas y tabletas de pequeñas dimensiones solemos encontrar una resolución de 1366×768 (no siendo HD). Para pantallas de 13 pulgadas o mayores, se recomienda pantallas Full-HD. Es importante indicar que a mayor resolución tendremos un espacio de trabajo también mayor. Pero hay que entender que si se combina con pantallas de pequeño tamaño, estas altas resoluciones, el tamaño de los elementos representados será muy pequeño, siendo un problema a la hora de trabajar con documentos o navegar por internet. En cambio es una configuración óptima para ver recursos multimedia de alta calidad y películas HD. En los Chromebooks más potentes y modernos podemos encontrarnos con pantallas de ultra alta definición (similares a las pantallas “Retina” de Apple), generando imágenes más suavizadas. Esta característica se mide con los DPI (Dots Per Inch).

¿Hay otros parámetros a tener en cuenta en la pantalla?

Claro que necesitamos ver otras características técnicas en ellas. No todos los Chromebooks tienen la misma calidad de imagen, es obvio, viendo la variación de precios, tamaños y calidades entre los diferentes modelos. Los dispositivos más antiguos, así como los más baratos, vienen con pantallas LCD o TN tradicionales (pantallas de bajo coste, baja resolución, mal ángulo de visión y bajo contraste). Los paneles IPS montados en otros modelos superiores de Chromebooks dan una mejor imagen y son aptos para uso en exteriores.

También podemos ver el acabado de la pantalla, si es mate ayuda a evitar los reflejos y deslumbres. Habrá que tener en cuenta el acabado brillante, en tal caso, su elección se desaconseja para su uso en exteriores o lugares con mucha luz.

Otro dato interesante, percibimos que ya se empieza a normalizar el uso de los Chromebooks con pantallas táctiles, los conocidos como convertibles o 2 en 1. También tenemos en el mercado tabletas con Chrome OS. Estos dispositivos pueden manejar entradas multitáctiles, zoom de dos dedos, desplazamiento táctil y teclados en pantalla, dando un extra y un mayor abanico de posibilidades de trabajo. Tenemos modelos como el Acer Chromebook R 11 y el ASUS Chromebook Flip, ambos diseñados para usarse como tabletas. Su integración con Google Play Store es perfecta, y por tanto con las aplicaciones Android. Todo ello potencia su adquisición.

Como complemento a las pantallas táctiles, empiezan a ofertarse diferentes periféricos de escrituras (stylus o lápices). A esta tendencia se han sumado modelos como el Samsung Chromebook Pro, el Samsung Chromebook Plus y el Google Pixelbook. En un futuro inmediato una nueva hornada de Chromebooks, para uso educativo, irán incluyendo este extra.

¿Qué CPU elegir?

En nuestros futuros Chromebook debemos tener en cuenta que tipo de procesadores vamos a elegir, todo en función del desempeño que planteamos darle a la máquina. El procesador o la CPU es posiblemente la parte más crucial de cualquier ordenador. Tendremos una gran gama de procesadores a nuestra disposición, tanto por arquitectura como por potencia.

Entender la diferencia entre procesadores Intel (x86) y ARM

Hay dos tipos básicos de procesadores que se encuentran en las Chromebooks. Procesadores Intel y procesadores basados ​​en ARM. Los primeros son los tradicionales –más potentes pero con mayor consumo energético, generan también más calor– que se montan en ordenadores de sobremesa y portátiles. Por otro lado, los segundos -son menos potentes pero tienen un índice de consumo muy bajo y buen rendimiento con refrigeración pasiva– los solemos encontrar en móviles inteligentes y tabletas. Pero parece que la situación está cambiando, algunos de los más modernos procesadores ARM son extremadamente potentes, sumándole que tradicionalmente son muy eficientes energéticamente. 

Chrome OS tiene dos versiones, que permite su ejecución en ambas arquitecturas. Los Chromebooks basados en ARM suelen ser más económicos. Cuando buscamos un mayor rendimiento en entornos de trabajo más exigentes, se recomienda usar la arquitectura basada en Intel. Hay que aclarar que si buscamos intentar instalar una distribución de Linux en su Chromebook o usar aplicaciones de entorno Windows a través de Crossover, es necesario basarse en procesadores x86, de tipología Intel. Si el entorno de trabajo no es muy exigente, el típico que encontraremos en un entorno educativo, nos será indiferente el uso de ARM o Intel, no se notará una gran diferencia en la experiencia de usuario.

También, una vez se tenga claro que arquitectura vamos a seleccionar, es aconsejable analizar la velocidad del procesador. Dicha rapidez de cálculo se mide en gigahercios (GHz). Además tenemos que ver cuando núcleos dispone la CPU, ya que trabajan en paralelo. Chrome y Chrome OS son muy buenos para aprovechar múltiples núcleos, especialmente si solemos a tener muchas pestañas abiertas en el navegador. Para las CPUs con menos núcleos podemos aprovechar la tecnología Hyper-threading, que puede darle un poco de impulso si se contempla realizar muchas tareas al mismo tiempo. Se nos debe quedar claro, es mejor tener un procesador de cuatro núcleos que un procesador de doble núcleo, incluso si la velocidad (GHz) es un poco más lenta.

¿En qué nos afecta la RAM?

Al comienzo del artículo se comentó la importancia de la cantidad de RAM (Read Aleatory Memory) en un dispositivo. Las aplicaciones modernas y una navegación fluida requieren gran cantidad de RAM. Para un uso poco intensivo u ocasional con 2 GB es más que suficiente. Aquí recomendamos, adquirir un Chromebook con al menos 4 GB de RAM. Toda cantidad de RAM extra es bienvenida.

La GPU o potencia gráfica

Casi todos los Chromebooks traen integrados en el procesador (CPU) su GPU. Esto significa que los Chromebooks están limitados a procesadores gráficos basados ​​en Intel o ARM y no tienen tarjetas gráficas dedicadas. Estos procesadores son más que capaces de manejar las tareas gráficas para un Chromebook, así como reproducir video HD, e incluso son lo suficientemente buenos para jugar juegos 3D básicos.

La batería como elemento estratégico

Para todos aquellos que disponemos de una terminal móvil, buscamos una larga duración de la batería. La mayoría de los Chromebook vienen con procesadores de bajo consumo que y sistemas de refrigeración pasiva. Todo ello redunda en la en una mayor autonomía. Además si lo combinamos con una batería de buen tamaño, el tiempo efecto de trabajo puede ser muy grande. Las baterías suelen ser de iones de litio de varias celdas con capacidades medidas en vatios-hora (Wh) o miliamperios/horas (mAh). El rendimiento de la misma vendrá dada por los parámetros técnicos de la batería, los requisitos energéticos del hardware, así como por nuestros hábitos de uso.

¿Qué tipos de almacenamiento podemos usar?

Tenemos, por un lado, el almacenamiento interno, inherente a todo dispositivo informático, y todos los periféricos de almacenamiento que se conectan externamente.

A nivel interno, ¿qué almacenamiento tenemos?

En el caso de los Chromebooks será siempre este almacenamiento de estado sólido, ya sea eMMC o SSD. Nos permite una operatividad más rápida, por lo cual, se inician y cargan programas muy velozmente. Si bien las unidades eMMC y SSD son similares, tienen sus diferencias, principalmente porque las unidades SSD son más rápidas y de mayor calidad que las unidades eMMC.

Aparentemente, frente a un ordenador tradicional, traen un tamaño de almacenamiento más limitado. La mayoría de los Chromebook vienen con entre 16 y 64 GB de almacenamiento interno. El motivo es por que Chrome OS está diseñado para funcionar con servicios en la nube, y Google asume que los datos no se almacenarán de forma local -al menos una gran mayoría de estos documentos-, aprovechando las bondades de Google Drive. Una ventaja de guardar nuestros archivos en Google Drive es que los documentos estarán disponibles automáticamente en todos nuestros dispositivos Chrome OS, en otros dispositivos donde se haya instalado Google Drive o se tenga acceso al servicio vía navegador.

Formas de almacenamiento externo

Tenemos las tarjetas SD y microSD, y todos aquellos periféricos de almacenamiento basados en USB. Casi todas los Chromebooks vienen con un lector de tarjetas de memoria SD o microSD. Podemos usar la ranura para tarjeta para ampliar la capacidad de almacenamiento de nuestro Chromebook. Se recomienda que estas tarjetas de expansión sean, al menos, de clase 10 (rápidas) y de una marca contrastada. También se admiten unidades flash USB (pendrives) y discos duros USB formateados en una variedad de formatos estándar. Puede leer y escribir en discos duros USB usados en ordenadores con Windows, así como leer discos formateados para MacOS. 

Otros recursos de almacenamiento físico

Las unidades de CD o DVD no suelen integrase hoy día en portátiles modernos, igual pasa con los Chromebooks. Se ha permitido la compatibilidad con algunas unidades externas de DVD/CD por USB. La opción de grabación no la tendríamos, aunque la unidad externa técnicamente lo permita. Tampoco están orientadas para reproducir CDs de audio ni vídeo en DVD.

¿Cuáles son las posibilidades de conexión? 

Un Chromebook está diseñado para estar constantemente conectado a internet, de hecho Chrome OS funciona mejor cuando está conectado a Internet en todo momento.

Los Chromebooks vienen todos con WiFi -obviamente-, ya prácticamente todos los modelos son compatibles con 802.11n, y muchos cuentan con antenas 802.11ac, MIMO y WiFi de banda dual de 2.4 y 5 GHz. La conexión por cable o Ethernet no viene integrada. 

Si necesitáramos conectarlo a una red Ethernet cableada tradicional,  se le puede acoplar un adaptador USB Ethernet. Algunos modelos, no de los más económicos, vienen con conexión de banda ancha móvil, normalmente 4G o LTE.

Todos los ordenadores con Chrome OS vienen con Bluetooth. Puede sernos de utilidad para reproducir audio en altavoces inalámbricos, conectar ratones y teclados Bluetooth. Incluso podemos sincronizar e interactuar con un móvil inteligente Android.

Periféricos de entrada

En la inmensa mayoría -por no decir todos- de Chromebooks vienen ya con una cámara web incorporada. La calidad de esta cámara, que vienen integradas en el frontal, varía ampliamente de un modelo a otro de Chromebook. Si buscamos un ordenador para videollamadas, tomar fotografías o grabar videos, debemos buscar uno con una resolución de mínima de 720p HD o 1280×720.

Los teclados de Chromebook son bastante similares a los de un portátil estándar, con algunas pequeñas diferencias. Los Chromebook no tienen una tecla “Bloq Mayús”. En lugar del bloqueo de mayúsculas, encontrará un botón de “búsqueda” que mostrará el menú de búsqueda principal y el iniciador de aplicaciones en Chrome OS. La funcionalidad de este botón es similar a la de la tecla de Windows, lo que nos lleva a concluir que tampoco hay un “botón de Windows”. Las teclas tradicionales de “Función” en la parte superior del teclado tampoco existen. En cambio, encontrará botones dedicados para cosas como el control del brillo de pantalla o el volumen, junto con varias teclas específicas para Chrome OS. En los dispositivos de mayor calidad las teclas pueden estar retroiluminadas, ser mecánicas, protegidas a derrames accidentales de líquidos, e incluso, certificadas para resistir a actos vandálicos.

Capacidad de puertos de conexión

Los Chromebooks disponen de varios puertos de entrada y salida. Entre ellos tenemos los específicos para conectar pantallas externas y proyectores. Hablamos de los puertos VGA y HDMI. Casi todos los Chromebooks vienen con puertos HDMI, mientras que el puerto VGA -más antiguo- se ha desechado, pero algunos modelos más modernos tienen puertos de pantalla o puertos USB-C que requieren un adaptador HDMI. En el caso de necesitar conectarlo a periféricos externos con entrada VGA, necesitaremos adaptadores de HDMI a VGA, caso que nos pasará muy recurrentemente si necesitamos conectarnos a un proyector antiguo.

Todos los ordenadores modernos, en los que incluimos los Chromebooks, vienen de serie con puertos USB para conectar todo tipo de periféricos. Los estándares incluidos, en este tipo de conexión, son la USB 2.0 y USB 3.0 (de color azul), estos últimos son más rápidos. Algunos modelos tienen puertos de carga USB ( de color amarillo), que proporcionan energía adicional para cargar dispositivos móviles. Los modelos más modernos traen el nuevo conector tipo USB-C; nos da múltiples funciones, como carga de energía y soporte de pantalla externa integrada.

Capacidad de actualización

Los Chromebooks generalmente, aunque no en todos los casos, no se pueden actualizar porque están diseñados para ser lo más económicos y portátiles posible. Los modelos más caros y sofisticados de Chromebooks son actualizables, y los fabricantes le están dando soporte. Se les puede actualizar el disco interno (SSD), en algunos casos la RAM, la tarjeta WIFI y Bluetooth.

Reflexión final

Hace tiempo que este tipo de producto –el Chromebook ha madurado y se ha adaptado a las necesidades del mercado, enfocándose a educación y productividad móvil. Nada tienen que ver los nuevos modelos con aquellos que aparecieron por primera ven en el año 2011. No es una mala alternativa adquirir alguno de estos dispositivos, siempre y cuando analicemos si somos parte del nicho al que va enfocado, además de elegir el modelo que mejor se adapta a nuestras necesidades.

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